Razones para el boicot a Codorniú, Nuviana y Bodegas Bilbainas

Codorniú, la reconocida y centenaria bodega productora de cava y vino, pertenece a la familia Raventós. Además de Codorniú, son propietarios de otras marcas como Nuviana, Legaris, Raimat, Bodegas Bilbainas,….

 

Socios de los Pujol

La familia Raventós siempre se ha posicionado públicamente como próxima al nacionalismo catalán, algo de lo que ha sacado jugosos beneficios en forma de subvenciones a la exportación, etc (ver más). Hay que recordar un hecho significativo: la familia Raventós era socia de la todopoderosa y todocorrupta Marta Ferrusola, esposa de Jordi Pujol, en Hidroplant, la empresa de jardinería que usaban para pasar el cepillo forzoso a todos aquellos empresarios que quisieran hacer algo en la Cataluña naziconvergente. Hasta el FC Barcelona pasó por taquilla de Hidroplant… y destrozaron el césped del Camp Nou, ¡claro!. Recordemos también otro hecho significativo: en 1996, durante la llamada “guerra del cava” que enfrentó a Codorniú con Freixenet, Jordi Pujol asistió a la presentación de resultados de Codorniú, lo que todo el mundo interpertó como un espaldarazo a sus posiciones (ver más). El propio Pujol comentó que él no solía significarse de esa forma. Es decir, los Raventós y los Pujol han sido durante mucho, mucho tiempo “uña y carne”.

 

Los Raventós en UNIPOST

Un muy destacado miembro de la familia Raventós, Anton Raventós es presidente de UNIPOST y Pablo Raventós es el Director de la compañía. Anton Raventós posee un 1% de Codorniú. Unipost es la empresa de mensajería que distribuyó toda la publicidad y comunicaciones para el butifarrendum de 2014 y que ha vuelto a colaborar con la Generalitat más paranoica para organizar la votación ilegal de 2017. Tantos y tan valiosos servicios prestados a los nazis de la Generalitat tienen su precio: 3 millones de euros que la Generalitat le entregó graciosamente, a través del “vehículo inversor” Avançsa (ver más). Y ni con esas, estos “mataos” consiguen sacar adelante el negocio: Unipost ha presentado un ERE y está en vías de liquidación. No nos entristece, la verdad.

 

ERE en Codorniú

Ultimamente la familia Raventós se queja  por verse en el centro de la polémica sobre el boicot a sus productos. En realidad, se duele de que el boicot ha sido eficaz contra Codorniú: lleva varios ejercicios en pérdidas, y como resultado han tenido que presentar un ERE. Nos cuesta entender cómo estando tan afectada por la polémica, la familia Raventós no ha hecho un sencillo y simple comunicado público, posicionándose a favor de la unidad de España y de la Constitución. Nada del otro mundo, lo básico. No es “meterse en política”, es confirmar que no se es un paranoico independentista radical. Si después de tantos años de polémicas y de verse afectados por un boicot que tildan de injusto no han hecho ese comunicado, entendemos muy claramente cual es el motivo. Sus competidores, Freixenet, se han pronunciado sin medias tintas, no es tan difícil.

Pues nada, es fácil sacar conclusiones. Mientras no aparezca ese comunicado clarificador, llamaremos al boicot de todos los productos de la familia Raventós. ¡¡Boicot a UNIPOST!! ¡¡Boicot a Codorniú!! ¡¡Boicot a Bodegas Bilbainas!! ¡¡Boicot a Nuviana!!